Climate Deal 2015

Colombia en su camino a París: Más que la mera reducción de emisiones

El 5 de agosto, los Ministerios de Medio Ambiente y de Asuntos Exteriores de Colombia organizaron un acto patrocinado por la Fundación Natura y por el World Wide Fund for Nature (WWF) de Colombia para presentar los avances de la contribución nacional prevista (INDC) y ofrecer una oportunidad a la sociedad civil para que opine sobre el contenido. A continuación exponemos un resumen de los planes del país y por qué son tan importantes.

El mundo está esperando que Colombia presente un objetivo climático ambicioso en el contexto del nuevo acuerdo climático global que se firmará en París a finales de año. Se espera que Colombia presente públicamente su plan completo en las próximas semanas, y cuando lo haga comenzará el escrutinio. Hasta la fecha, son 52 los países (incluida la Unión Europea) que han presentado oficialmente sus contribuciones nacionales, o “INDC”, como se denominan en el lenguaje de la ONU. Por ahora ya son quince las INDC presentadas por países en vías de desarrollo, de las cuales sólo una es de un país latinoamericano.

Elementos del objetivo climático colombiano

La INDC de Colombia tendrá tres elementos centrales: mitigación, adaptación y medios para su aplicación (transferencia de tecnología, financiación para el cambio climático y desarrollo de capacidades).

El elemento de la mitigación se dio a conocer cuando el presidente Juan Manuel Santos anunció el pasado mes de julio una reducción de emisiones del 20% para el año 2030 basada en una trayectoria de prácticas habituales. Esta fue la opción que finalmente se impuso frente a otras dos alternativas que fueron objeto de discusión: reducción del 13% y reducción de 25%. La opción aceptada del 20% se cumplirá ejecutando planes de acción que ya existen en ocho sectores fundamentales: agricultura, energía, vivienda, hidrocarburos, industria, minería, transporte y residuos. Además, el gobierno está elaborando otros planes que podrían cumplirse si recibe financiación de los países desarrollados.

Al ser un objetivo que atañe a todos los sectores de la economía, todavía falta por definir el desglose cuantitativo de la reducción de emisiones por sector económicos específico. El Plan Nacional de Desarrollo de Colombia exige que todos los ministerios establezcan y cumplan objetivos para los sectores económicos que estén bajo su jurisdicción. Dicho esto, el gobierno colombiano, la Universidad de Los Andes y otras instituciones ya han identificado y cuantificado las principales actividades que pueden aprovechar los sectores económicos para cumplir el objetivo. Por ejemplo, el país se ha propuesto evitar el aumento de los índices de deforestación actuales y maximizar la eficiencia energética en todos los sectores de la industria y la economía.

Dada la trayectoria actual del país, que prevé un aumento de las emisiones nacionales de gases de efecto invernadero, el gobierno colombiano argumenta que la reducción del 20% es un objetivo ambicioso. Colombia es un país en vías de desarrollo con una de las economías de más rápido crecimiento de Latinoamérica, pero también padece graves problemas sociales como la lucha armada, la pobreza y un alto nivel de desigualdad económica. Es por ello que el gobierno afirma que reducir las emisiones en un 20% es todo un desafío. Además, sostiene que es un objetivo equiparable al panorama internacional, puesto que como país de renta media cumple con su deber de reducir las emisiones según sus responsabilidades pasadas y presentes y su capacidad de hacerlo.

Conviene observar que Colombia, junto con otros países latinoamericanos en vías de desarrollo, ha defendido siempre con firmeza la inclusión de un componente de adaptación en la INDC , alegando que debería tener el mismo peso que la mitigación. Hasta la fecha son seis los países en vías de desarrollo que han incluido la adaptación en sus contribuciones, y se espera que la presentación de Colombia aproveche las iniciativas del plan nacional de adaptación actual (hay once planes territoriales y está previsto que haya más para el año 2030). La Tercera Comunicación Nacional de Cambio Climático ante la ONU, que está en proceso de desarrollo, también informará de los planes colombianos de adaptación.

Quizá el elemento más innovador del plan colombiano sea el futuro sistema de indicadores nacionales, orientado a la adaptación. Hace sólo una década habría sido impensable una política de estas características, sin embargo será la que monitorice y evalúe la aplicación de las medidas de adaptación climáticas. Una segunda innovación es que los ministerios que supervisan la agricultura, la energía, el transporte y otras áreas están elaborando planes de acción para la adaptación con el apoyo del sector privado. Este modelo podría servir como referencia para otros países que también pretenden incluir la adaptación en sus planes de acción.

Además, el gobierno colombiano se esforzará por informar al público sobre el cambio climático empleando diversos métodos acordes a la necesidad y vulnerabilidad de las comunidades locales. Se dará prioridad a la conservación de ecosistemas estratégicos para realizar una planificación territorial que aborde la vulnerabilidad ocasionada por el agua, que es uno de los impactos climáticos.

En cuanto a la aplicación de medidas, Colombia planea intensificar la cooperación en mitigación y adaptación con otros países en vías de desarrollo. Por ejemplo, a principios de año se organizó un taller con otros países latinoamericanos para discutir y generar ideas relativas al componente de adaptación de las INDC. Es más, Colombia consolidará una estrategia de trabajo con universidades y centros de investigación de la Climate Technology Centre and Network, y seguirá colaborando con el sector privado en la financiación para el cambio climático.

¿Es importante la INDC?

La contribución colombiana es un hito importante en el desarrollo de políticas climáticas del país. Por primera vez se le solicita que presente internacionalmente un objetivo de mitigación que podría ser jurídicamente vinculante, un hecho sin precedentes para un país en vías de desarrollo como Colombia. El proceso de la INDC ha ofrecido la oportunidad de crear un espacio de debate entre diversos ministerios, el sector privado, la academia y los expertos nacionales. En este espacio se han planteado cuestiones sobre el desarrollo de Colombia en las próximas décadas y se ha estimulado la innovación, además de permitir a los colombianos visualizar el camino hacia una economía hipocarbónica.

La INDC ha reforzado la idea de que el cambio climático no es una mera cuestión ambiental, sino una cuestión política, económica y social para la que deben prepararse todos los ministerios y agencias gubernamentales. En una encuesta relacionada con la INDC, el 96% de los encuestados creía que Colombia debía incluir un componente de adaptación. Esto refleja el imperativo colombiano de planificar a futuro y proteger a su pueblo. Los colombianos, sobre todo las comunidades que ya empiezan a sufrir las consecuencias del cambio climático, saben que la adaptación es fundamental para el desarrollo.

La INDC colombiana es y seguirá siendo una oportunidad para que los ciudadanos conciban un desarrollo mejor y más limpio, formulen y ejecuten planes que aumenten la resiliencia a los impactos del cambio climático y crean que merecen algo mejor que las prácticas habituales. Independientemente de los resultados del acuerdo climático de París, Colombia ya ha comenzado a dar pasos importantes hacia una economía más resiliente y sostenible.

Camila Bustos es investigadora principal de Nivela. La pueden seguir en @MaCamilaBustos.

Para más información sobre la INDC de Colombia, visite la página del Ministerio de Medio Ambiente de Colombia, disponible aquí. El gobierno aceptará comentarios y opiniones hasta el día 20 de agosto.

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