El papel de los actores no estatales será más relevante tras la conferencia climática de París

Las acciones de los agentes no estatales adquirirán mayor relevancia en 2016, después de la cumbre climática de París. Servirán para mostrar las medidas climáticas en la práctica, los beneficios que aportan y por qué cuanto más grande sea la alianza entre las partes interesadas, más rápido abandonaremos las opciones más contaminantes. No sustituyen la regulación ni la función de los gobiernos, pero sí pueden desempeñar un papel transformador a la hora de conseguir apoyos y cambiar la forma de pensar en el futuro.

El pasado mes de mayo se logró abastecer un estadio de Costa Rica con energía solar al 100%. La noticia provocó importantes titulares que estimularon a los lectores de una región cuyo entusiasmo por el fútbol y el sol es legendario. Es el primer estadio de este tipo en Centroamérica y un orgullo para el país.

Los beneficios tangibles, como es el ahorro de 185.000 USD anuales, cuentan a los ciudadanos una historia creíble de por qué es inteligente recurrir a la energía limpia. La conversión del estadio también demuestra que las acciones de los interesados, no sólo las del estado, son necesarias si queremos evolucionar colectivamente hacia economías crecientes reduciendo las emisiones. Los actores no estatales, ya sean empresas o iniciativas municipales, pueden ser determinantes este año, sobre todo cuando los gobiernos firmen el nuevo acuerdo climático de París el próximo mes de diciembre.

Es probable que la escala de las acciones no estatales aumente después de París

No sabemos todavía la escala de las acciones no estatales dirigidas a reducir emisiones y crear resiliencia para afrontar el impacto del cambio climático. La evaluación de tales acciones se centra en iniciativas de reducción de emisiones (un sesgo que debe corregirse para no dar la impresión de que la adaptación es menos importante que la mitigación).

En las negociaciones climáticas de la ONU, las “acciones no estatales” designan todas aquellas actividades climáticas que se llevan a cabo fuera del ámbito la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (CMNUCC). Conceptualmente, las acciones no estatales son un término híbrido, puesto que incluyen algunos gobiernos municipales (por ejemplo, los alcaldes de 20 ciudades latinoamericanas que firmaron una Declaración del grupo C40 en la que se comprometen a utilizar autobuses limpios y mejorar la calidad del aire reduciendo las emisiones de carbono) y algunos estados (por ejemplo, la Plataforma Global para un Desarrollo Bajo en Emisiones y la Declaración de Nueva York sobre Bosques).

Asimismo conviene no caer en la trampa de la falsa disyuntiva, es decir, pensar que las dos opciones (acciones estatales y no estatales) son excluyentes. Las acciones no estatales complementan la tarea de los gobiernos, son necesarias y pueden ser determinantes para el éxito, pero sería ingenuo e irresponsable tratarlas como alternativa a los compromisos obligatorios de los estados.

La motivación de diversa índole será más fuerte con los años

¿Por qué crecen estas iniciativas? Un factor decisivo es la creciente preocupación sobre los efectos del cambio climático. Este es el caso concreto de los países en vías de desarrollo y de algunos sectores, como el de la agricultura y el de las compañías de seguros. La escasez de agua y los fenómenos meteorológicos extremos contribuyen a impulsar la conciencia colectiva de que es necesario tomar medidas climáticas para proteger a las personas, la infraestructura y el capital natural.

En segundo lugar, cada vez son más las empresas que perciben una nueva oleada de exigencias sociales de comunidades y activistas que las instan a limpiar sus negocios y mejorar su desempeño ambiental y social. También se está exponiendo en los medios el efecto negativo de los grupos de presión que defienden el uso de combustibles fósiles en influyen en las políticas públicas. La presión que se percibe para la toma de medidas climáticas procede en los últimos tiempos de fuentes inesperadas. Los ejemplos más ilustrativos son la encíclica medioambiental del Papa Francisco y el pedido de acciones climáticas de 26 premios Nobel.

El crecimiento de la energía renovable, impulsado por principios básicos de la economía más que por una preocupación climática sin más, también desempeña un papel transformador en la conversación empresarial. Hoy ya no es aceptable considerar las energías renovables una utopía ecológica y cara, como sucedía hace sólo unos años.

Un conjunto nuevo de actores interesados (desde empresas, municipios y banqueros hasta políticos locales, universidades y periódicos) están asumiendo sus propios compromisos climáticos, lo que a menudo significa la adopción de energías renovables. Por tanto, el tema de la energía renovable ha dejado de ser un tema exclusivo de la Unión Europea, como se vio en la 15ª Conferencia de las Partes de la CMNUCC 2009 (COP15). En aquel entonces se habían instalado 7,7 gigavatios (GW) de energía renovable, principalmente en Europa. En la actualidad, es un tema más global que abarca desde los fabricantes chinos y los técnicos californianos a diversos proyectos rurales de África y el estadio solar de Costa Rica. Para el año 2015 se calculan 55,7 GW de energía renovable entre todos los continentes, según Bloomberg, una cifra que aumentará hasta los 63,3 GW en 2016.

Un conjunto nuevo de actores interesados (desde empresas, municipios y banqueros hasta políticos locales, universidades y periódicos) están asumiendo sus propios compromisos de energia renovable y climáticos

Las sinergias con la ONU se potenciarán después de París

Desde diciembre 2014 la Convencion del Clima determinó en la Conferencia de las Partes de Perú (COP20) que daría seguimiento a estas medidas climáticas en la “ zona de actores no estatales para la acción climática ” conocida como Portal NAZCA, por sus siglas en inglés . Además, el año pasado se promovió por primera vez un encuentro entre líderes municipales y expertos. Christiana Figueres, secretaria ejecutiva de la CMNUCC, ha apoyado públicamente a las provincias canadienses que ya están tomando medidas climáticas (y pidiendo a los gobiernos federales que hagan mayor esfuerzo por el clima). Por ejemplo, en 2014 la provincia de Ontario eliminó con éxito y de forma gradual las centrales carboeléctricas.

El Informe sobre la brecha de emisiones del PNUMA, un informe de síntesis sin precedentes que analiza el efecto conjunto de las promesas y los compromisos climáticos gubernamentales, también analiza ahora estas iniciativas.

El director general de la ONU posibilitó la creación de sinergias positivas entre actores estatales y no estatales convocando a una variedad de líderes el pasado mes de septiembre en Nueva York, donde más de 300 líderes de la sociedad civil, empresas, investigación y economía, y más de 250 representantes de ciudades y municipalidades presentaron sus compromisos. Más de 2.000 ciudades se comprometieron a presentar un informe de emisiones transparente y armonizado, y más de 200 ciudades asumieron nuevos compromisos climáticos. Por su parte, los inversores institucionales “descarbonizarán” 100.000 millones d dólares en diciembre de 2015. El sector de los seguros se comprometió a duplicar las inversiones ecológicas hasta los 84.000 millones de dólares a fines de 2015. La etiqueta #climate2014 alcanzó la cifra de 127 millones de personas, el mayor alcance de todas las etiquetas de Naciones Unidas. La Cumbre sobre el Clima de las Naciones Unidas sobrepasó los 147 millones de usuarios y se publicaron más de 30,000 artículos sobre la cumbre en todo el mundo, según la oficina del Director General de la ONU.

Más recientemente, el 6 de junio de 2015, la CMNUCC junto con World Wide Views (un centro dirigido por instituciones danesas y francesas, incluido el ministerio de ecología) copatrocinó la mayor consulta ciudadana hasta la fecha sobre el cambio climático y las negociaciones de la ONU sobre el clima, con la participación aproximada de 10.000 ciudadanos de unos 80 países de todo el mundo. Los resultados se presentaron en junio de 2015 en una reunión entre los periodos de sesiones en Bonn.

Estas tendencias se fortalecerán a medida que la clase media de los países en vías de desarrollo exija opciones más limpias (por ejemplo, aire limpio) y tal vez contribuyan a crear un espacio político para que los gobiernos apliquen políticas públicas y establezcan mandatos de bajas emisiones de carbono.

Las acciones no estatales podrían formar parte del paquete de París, probablemente mediante una estrategia informal

El gobierno francés, que presidirá la COP21 de París, ha sugerido la siguiente estructura para el paquete de París: 1) El acuerdo de París de las Partes en la CMNUCC, 2) Las contribuciones nacionales de los estados (conocidas como Contribuciones Previstas y Determinadas a Nivel Nacional, o INDC por sus siglas en inglés), 3) Paquete de financiación, 4) el “ Programa de Soluciones”. En este contexto, las acciones no estatales formarían parte de la cuarta categoría y formarían parte del paquete de París, al margen del acuerdo.

Ya hay algunas propuestas, por ejemplo el Yale Climate Dialogue (un grupo internacional de centros de estudio y entidades académicas) ha propuesto las tres siguientes opciones:

  • Dentro del acuerdo de París: Los actores no estatales firmarían los objetivos del acuerdo de Paría y desarrollarían sus propias contribuciones.
  • Un acuerdo paralelo: Basado una serie de principios para incorporarse a una red de acuerdos que contengan especificaciones para cada agente no estatal.
  • Si no se aceptan las opciones anteriores, las acciones podrían formar parte de un registro que reúna las contribuciones de los actores no estatales (por ejemplo, una versión actualizada del mencionado portal NAZCA)

El consorcio ACT2015 ha probado distintas ideas en varios países y se ha propuesto abordar el tema después de la cumbre de París. Por ejemplo, se podrían elaborar una serie de directrices en los próximos años con el objetivo de “reconocer” las acciones no estatales, ingresando sus emisiones en inventarios e informes nacionales. En la actualidad se debaten también otras opciones.

El poder de la inspiración a la hora de conseguir apoyos y un cambio de mentalidad

Los resultados de París provocarán una “confrontación de interpretaciones”. Será inevitable y, por tanto, de vital importancia que se traduzcan en beneficios creíbles y en un idioma que entienda la ciudadanía. La secretaria de la CMNUCC está haciendo un buen trabajo al respecto y será necesario trabajar más a nivel nacional.

Las INDC son muy importantes pero por lo general tienden a ser demasiado abstractas para los ciudadanos (y en su mayor parte se empezarán a aplicar la próxima década). Por eso las acciones de París realizadas por actores no estatales desempeñarán un papel fundamental en 2016: servirán para mostrar medidas climáticas en la práctica, los beneficios que aportan y por qué cuanto más grande sea la alianza entre las partes interesadas, más rápido abandonaremos las opciones más contaminantes.

El estadio solar de Costa Rica confirma el poder de la inspiración. A los seguidores de otros clubes de fútbol les sedujo la iniciativa y quieren que los suyos también adopten la energía solar. La psicología del “yo también” será fundamental para crear una demanda política de opciones más limpias y un sentido de propiedad respecto a los resultados de París mucho más universal, no sólo de los estados del mundo sino, sobre todo, de las empresas y los ciudadanos.


Mónica Araya es directora de Nivela, la puede seguir en @MonicaArayaTica

Este artículo se publicó originalmente en CDKN el 10 de julio de 2015

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