BRICS

Una agenda de sustentabilidad para los BRICS

En las últimas semanas, los BRICS han invadido los diarios y televisores brasileños. El término, hasta ahora muy poco conocido afuera de las discusiones de grupos de economistas y estudiosos de relaciones internacionales, ha entrado en la agenda económica y política nacional después de la VI Cumbre de los BRICS (grupo formado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) realizado en Fortaleza (Ceará), luego después del Mundial de Fútbol. Los resultados de esta cumbre evidencian que el futuro de Brasil está cada vez más conectado al futuro del bloque y que, por eso, es importante que empezamos a entender mejor nuestro nuevo “equipo”.

Mensajes-Clave

1) La VI Cúpula de los BRICS dio significativos pasos para la construcción de un nuevo orden geopolítico y económico global.

2) Es fundamental que haya una mejor discusión por parte de los medios y de la opinión pública en general sobre el significado para el futuro de nuestro planeta y para el medio ambiente global de creciente e inexorable influencia de los BRICS en las cadenas productivas globales.

3) Los modelos de desarrollo actualmente adoptados por los BRICS presentan diversos desafíos relacionados a la inclusión social y económica y a la protección del medio ambiente. Así, es de suma importancia que se exija de los BRICS una posición sobre lo que se entiende por Desarrollo Sustentable y como eso influenciará las operaciones que serán desarrolladas por el Nuevo Banco de Desarrollo que ha sido creado.

La influencia de los BRICS en la geopolítica global: de los arreglos financieros a la cumbre de los cambios climáticos.

La institucionalización de los BRICS como un bloque tiene un sentido económico, geopolítico y ambiental muy importante para nuestro futuro, aunque se hable poco sobre el aspecto ambiental y la capacidad y responsabilidad de los BRICS de influenciar el futuro de nuestro planeta.

La creación del Nuevo Banco de Desarrollo y del Arreglo sobre Reservas Contingentes acordados en la VI Cumbre dieron concreción a la determinación del grupo de actuar en conjunto en la arquitectura financiera internacional, y con esto se ampliarán sus instrumentos de influencia en los modelos de desarrollo de otros países.

La Declaración de Fortaleza, con sus 72 puntos de agenda, ha dejado clara la disposición del bloque en actuar en una amplia gama de temas estratégicos en disputa en la arena global. Acentuando la centralidad de las Naciones Unidas, los BRICS claramente se posicionan en relación a los conflictos en Siria, Irán y su cuestión nuclear, Afganistán, Iraq, Ucrania, Palestina y reafirman “la necesidad de una reforma abarcadora de las Naciones Unidas, incluyendo su Consejo de Seguridad, buscando que se convierta más representativo, eficaz y eficiente de modo que pueda contestar de manera adecuada a los desafíos globales”.

En las declaraciones y actas firmadas, los BRICS afirman su deseo en actuar de manera conjunta en relación a los cambios climáticos y la biodversidad, y expresan el deseo de fortalecer las metas del desarrollo sustentable y la energía renovable.

No quedan dudas que el éxito o no de la COP 21 sobre Cambios Climáticos a ser celebrada en París en 2015 dependerá de la actuación de los miembros de los BRICS. Si los BRICS actuarán o no como bloque aún no está claro. Sin embargo, queda claro que dichos países siguen evitando metas vinculantes, con la justificación de que lo justo, pero ahora distorsionado principio de las “responsabilidades comunes pero diferenciadas”, que está explicitado en la Convención del Clima en 1992, podría seguir sirviendo como sello para evitar mayores responsabilidades de estos países emergentes frente a la comunidad internacional.

Además de la Declaración de Fortaleza, en el ámbito de la VI Cumbre fueron firmados también actas diversas y acuerdos de cooperación bilaterales entre Brasil y otros miembros, englobando áreas como energía, tecnología, defensa, logística, infraestructura, agricultura, industria, intercambio e informaciones, aspectos institucionales así como una declaración conjunta entre China y Latinoamérica que inaugura el Foro China-CELAC.

BRICS, más de lo mismo o una alternativa real para la sustentabilidad?

Los BRICS concentran hoy 43% de la población mundial. Su participación económica es creciente y ya supera el 22% del PBI global. Sus emisiones de carbono combinadas ya son responsables por el 36% de las emisiones globales. Los países son ricos en recursos naturales vitales para sus propias poblaciones y para la supervivencia del planeta. Los países miembros de los BRICS poseen muy elevadas tasas de concentración de renta, y sus desafíos ambientales aún son tratados como conflictivos con sus desafíos sociales y económicos.

Aunque en la última década todos hayan presentado elevados índices de crecimiento económico, los países del bloque, a excepción de China, se encuentran en acelerado proceso de reprimarización de sus exportaciones. Dicha tendencia es una respuesta a la gran demanda de China por minerios, combustibles fósiles, soja y otros productos agrícolas, que vienen transformando no sólo a los países del bloque BRICS como también a sus vecinos, en grandes fornecedores de recursos naturales para el gigante chino. Para dar una dimensión de la situación, productos primarios y manufacturas basados en recursos naturales representan más de 85% de las exportaciones de Latinoamérica para China.

Los métodos de producción adoptados en la producción de commodities para exportación son basados en amplias extensiones de monocultivos intensivos en el uso de agrotóxicos y bajo empleo de fuerza de trabajo. Este modelo de crecimiento y desarrollo, basado en la extración de recursos naturales y economías intensivas en carbono, se caracteriza por los frecuentes conflictos de tierra y violaciones de derechos territoriales por parte de empresas de agronegócio y de extracción mineral contra campesinos, indígenas, pescadores y quilombolas.

En paralelo, las manufacturas importadas de China, producidas en condiciones de trabajo vergonzantes, hacen imposible la competencia con la industria china, lo que amplia la presión por el descenso de categoría de derechos de los trabajadores y contribuye para empurrar aún más a las economías emergentes en el proceso de desindustrialización.

Esta ‘división del trabajo’ entre China y los demás países emergentes no es sólo insostenible como también una reproducción “made in china” del patrón de relaciones desiguales y de dependencias con las antiguas potencias. La comprensión de cómo alternativas a este escenario pueden ser previstas requiere una revisión del modelo de desarrollo adoptado por los países emergentes en general, y por los BRICS en particular.

Muy poco se discute sobre si y como los BRICS van a repensar sus modelos de desarrollo para asegurar que la explotación sostenible y la preservación de dichos recursos naturales, basada en economías más igualitarias y de bajo carbono, pueden volverse el gran motor de sus economías.

La cumbre ha elegido como tema principal del encuentro “Crecimiento Inclusivo: Soluciones Sostenibles”, pero es precisamente en este campo que aún se encuentran los más grandes bloqueos y desafíos a ser enfrentados por el bloque.

Aunque por un lado hay que alabar la atención prestada al llamado “desarrollo sustentable” en la Declaración de Fortaleza, por el otro no es posible encontrar ninguna definición sobre el significado del término a lo largo del documento. A pesar del énfasis dado a la narrativa del desarrollo sustentable, los bloqueos relacionados a la inclusión social con sustentabilidad son el problema central y estratégico para el futuro de los BRICS. Ellos exponen la naturaleza de las contradicciones y tensiones del modelo de desarrollo de los países miembros, basado en fuertes desigualdades sociales, en la exploración intensiva de recursos naturales y de economías cada vez más responsables por altos niveles de emisión de carbono.

El Nuevo Banco de Desarrollo - ¿Problema o Solución?

Uno de los principales resultados de la VI Cumbre de los BRICS ha sido la creación del Nuevo Banco de Desarrollo (NDB). Con aporte de capital inicial de US$ 50 mil millones y perspectiva de llegar a US$ 100 mil millones. Inicialmente, el Nuevo Banco prestará solamente para los miembros del bloque, pero se señala que después también concederá recursos para no miembros.

Su finalidad principal es la financiación de proyectos de infraestructura y desarrollo sustentable. Entretanto, los gobiernos reconocen que no existe ninguna definición acerca del significado dado al desarrollo sustentable. ¿Será la promoción de la sustentabilidad un criterio pata la selección de proyectos de infraestructura a ser financiados? ¿Serán solamente un camino a ser seguido en las operaciones del banco? Las respuestas para dichas preguntas todavía no fueron dadas, pero representantes de gobiernos reconocen que proyectos de infraestructura que buscan apoyar tendrán impactos sociales y ambientales.

La experiencia de los bancos nacionales de desarrollo de algunos de los miembros del bloque nos enseña que existe una relación directa entre los proyectos por ellos apoyados y las estrategias nacionales de desarrollo de estos países. Este es el caso del BNDES y el masivo apoyo concedido a proyectos de infraestructura. Existen muchas evidencias disponibles (ver infográficos) acerca del fuerte crecimiento de los desembolsos del BNDES para proyectos de esta naturaleza, pero muy poco recurso para infraestructura social y ambiental. Al revés, queda clara que mucha énfasis es dada a grandes proyectos de energía y transporte que dan soporte al modelo intensivo en la exploración de recursos naturales y volteados hacia la exportación.

Si el Nuevo Banco de Desarrollo tomar como referencia el perfil de financiación de bancos nacionales de algunos de sus miembros, la tendencia es que se expandan todavía más los proyectos de infraestructura que dan suporte a modelos de desarrollo intensivos en la exploración de recursos naturales, que expulsan poblaciones de sus territorios, destinados a apoyar la exportación de dichos recursos para mercados asiáticos y con elevados niveles de emisión de carbono.

Entretanto, hay que reconocer que el escenario para los intentos de incidencia en el diseño y las directrices del Nuevo Banco es más favorable que en el caso de bancos nacionales y de los bancos multilaterales ya existentes. El Banco de los BRICS está naciendo ahora. Muchas definiciones aún están en abierto, y el inicio de sus operaciones aún necesitará pasar por la aprobación de los Parlamentos de los países de los cinco países.

En el caso de los bancos nacionales y de los bancos multilaterales como el Banco Mundial, las campañas que visan crear salvaguardias sociales y ambientales siempre tuvieron que actuar buscando brechas para minimizar y reducir daños adentro del marco general que los fundó. Ahora, las organizaciones de la sociedad civil tienen la chance de influenciar el diseño de las directrices del banco en su lugar de nacimiento. Esto dependerá de otro factor todavía indefinido en el funcionamiento de los BRICS que es la apertura o no a la participación sociales en las instancias del bloque.

Frente a la indefinición por parte de los gobiernos sobre lo que se entiende por “desarrollo sustentable” es fundamental que el debate público sobre la cuestión de la sustentabilidad de este nuevo y poderoso bloque geopolítico entre en la agenda de la opinión pública, política y, principalmente, de medios, pues no quedan dudas que los BRICS van a influenciar no sólo nuestras economías, pero también el futuro de nuestro planeta.

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