Climate Deal 2015

El Acuerdo de París como oportunidad ciudadana

El Acuerdo de París tiene como base compromisos climáticos auto-definidos por cada país así como un modelo de ejecución transparente. Es un giro fundamental - y necesario - para garantizar compromisos universales que sean aceptables por los países más poderosos del planeta así como para los países más pequeños y vulnerables. Su ejecutar en la práctica requiere un nuevo involucramiento ciudadano sin precedendes en nuestra región latinoamericana.

El Acuerdo de París tiene como base compromisos climáticos auto-definidos por cada país así como un modelo de ejecución transparente. Es decir, países diversos como Costa Rica, China o Marruecos definen el alcance de su plan climático pero seguirán "reglas del juego" vinculantes. El gran énfasis en la transparencia crea una oportunidad sin precedentes para la ciudadanía al crear condiciones para la rendición de cuentas a nivel doméstico.

Es un giro fundamental - y necesario - con respecto al modelo del siglo pasado, el Protocolo de Kioto, que imponía verticalmente las obligaciones y lo hacía sólo para los países industrializados. Dado que en hoy dos tercios de las emisiones provienen de los países en desarrollo -sobretodo las economías emergentes de China, India, Indonesia y Brasil - un reto fundamental en el camino a París era garantizar compromisos universales que fueran aceptables por los países más poderosos del planeta así como para los países más pequeños y vulnerables. Que el 12 de diciembre se pusieran de acuerdo es, sin duda, un logro político.

En América Latina es vital que la ciudadanía se apropie de objetivo del Acuerdo. Apropiarnos es viable ya que el acuerdo, en esencia, impulsa transiciones domésticas hacia la energía renovable. La región tiene el camino avanzado y posee el talento y la voluntad para completar dicha transición. Los aíses de la región an dado pasos muy concretos para promover la electricidad con energías renovables. Mi país, por ejemplo,generó 99% de su electricidad con energía renovable en 2015.

Economías 100% renovables y resilientes a los impactos climáticos

Unos países irán más rápido (Suecia ya anunció que quiera dejar atrás los combustibles fósiles), otros se preparan (países OPEC que empiezan a apostar a las renovables) y una minoría aún se resiste al cambio.

Pero la dirección es inequívoca y hasta Arabia Saudita lo sabe. Por lo tanto lo que queda por explicar a los ciudadanos es que tenemos muchísimo por ganar si llegamos a vivir en países "100% renovables". En muchos casos, esto solo será posible si entre todos transformamos la agenda urbana, en particular nuestro modelo de movilidad que hace aumentar las emisiones de carbono debido al aumento insostenible de carros privados y motos como parte de modelo de transporte público anclado en el pasado.

Además del tema de emisiones, el Acuerdo de París hizo un giro que tenía pendiente la comunidad internacional: dar una nueva atención a la realidad de los impactos climáticos. Estos ya se sienten en el mundo y tendremos que adaptarnos a los mismos si queremos proteger vidas, ecosistemas e infrastructura.

Cada país empieza a reaccionar ante su propia vulnerabilidad. Colombia empezará a medir con indicadores auto-definidos su capacidad de adaptarse al cambio climático. Chile tiene un centro académico para trabajar en su resiliencia. La mayoría de países de la región presentaron planes climáticos en país con metas de adaptación y jugaron un rol activo en la formulación de esta problemática en el Acuerdo de París.

El Acuerdo ofrece una buena base para la acción doméstica

El Acuerdo ofrece lo que necesitamos en América Latina para ejecutar nuestra propia agenda al pedir que los demás países ejecuten lo siguiente:

  1. Planes para reducir las emisiones que generan el cambio climático - Son generados por los países mismos y el acuerdo crea "reglas del juego" para todos.
  2. Mejoras cada cinco años y compromisos de transparencia - Lo puesto en la mesa no es suficiente y debe mejorar. No se valen los giros en U. Nos toca informar al mundo sobre nuestros avances.
  3. Adaptarnos a impactos climáticos - Crear planes nacionales para la adaptación y la presentación de acciones concretas para solicitar apoyo externo.
  4. Mejorar el mecanismo para lidear con "pérdidas y daños" frente a los impactos climáticos - para casos extremos en que la adaptación ya no es suficiente.
  5. Mecanismos de apoyo a los países que lo soliciten - se mantendrá y aumentará el apoyo financiero y se creó un mecanismo para fomentar la capacitación técnica.

El Acuerdo será depositado en la ONU en Nueva York y quedará abierto a su firma a partir del 22 de abril 2016 - Día de la Tierra—por un año. Entrará en vigor cuando 55 países que representan al menos el 55% de las emisiones globales hayan ratificado.

Aumentar la transparencia y la rendición de cuentas del Plan nacional

Los Planes Climáticos que han presentado los países latinoamericanos tienen compromisos con la transparencia. Por ejemplo en el caso de Costa Rica se propone un modelo de datos abiertos y se crea un Consejo Ciudadano como mecanismo para socializar dicho Plan. Esto ayudaría a la apropiación del mismo por parte de la ciudadanía.

Será vital llegar a conocer los calendarios y compromisos de transparencia y rendición de cuentas a los que se comprometerá cada país. A partir de los compromisos de transparencia de París será esencial que cada país informe, internacional y domésticamente, sobre su desempeño. Como ciudadanos, tendremos una oportunidad innegable para involucrarnos y crear nuevos precedentes de transparencia y rendición de cuentas.

Empezar a trabajar en 2016

El reto a partir de 2016 es inspirar, motivar a otros a involucrarse, co-crear soluciones. No se trata de arrancar de cero. Más bien la gran tarea es vincular objetivos y atraer a sectores que normalmente no se ven atraidos a lo climático porque creen que no se relaciona a su labor. Necesitamos ayudarles a entender estos vínculos vitales aunque no siempre visibles a primera vista.

Abordar la dimensión de la movilidad

Las implicaciones del Acuerdo de París para la economía latinoamerica solo se comprenderán si las discutimos más allá del ámbito ambientalista, de los ministerios de ambiente o de las Cancillerías. Es vital integrar las metas que el país se propuso para París en el debate de movilidad en otros ministerios como los de transporte y aquellos relacionados con la oferta de servicios de energía. Será vital crear conversatorios ciudadanos - en positivo - con líderes del sector de movilidad. ¿Cómo entienden ellos el Acuerdo de París? ¿Cómo convertirlo en una oportunidad?

Atraer a Alcaldes y empresas

En París, Christiana Figueres, Secretaria Ejecutiva de la Convención de Cambio Climático de la ONU, trajo al proceso las voces de alcaldes e inversionistas y emprededores. Esto hizo visibles las acciones de más de 7.000 ciudades de más de 100 países (con una población combinada con 1.250 millones de personas y alrededor de 32% del PIB mundial), se han involucrado Estados concretos (por ejemplo California) y regiones sub-nacionales con un PIB combinado de $ 12.500 millones. Más de 5.000 empresas de más de 90 países que generan más de $ 3.800 millones en ingresos han hecho sus planes climáticos. Y finalmente, cerca de 500 inversionistas con activos totales bajo su gestión de más de $25.000 millones han asumido compromisos.

Alianzas ciudadano-empresariales

En los grupos ciudadanos debemos avanzar de forma acelerada para que crear alianzas con voces empresariales, por ejemplo con sectores que promuevan nuevas visiones de econstrucción, urbanismo y movilidad que sean compatibles con el Acuerdo de París. Con el sector de turismo tenemos mucho por avanzar juntos así como con sectores visionarios que quieran trabajar con ciudadanos, por ejemplo, en materia de datos abiertos y aplicaciones técnológicas para, por ejemplo, medir el costo país de la parálisis vial que nos atoza cada día.

Conectar lo global y lo local.

Involucrar a la ciudadanía significa conocer lo que piensa y ayudarle a conectar lo global con lo ciudadano. Por ejemplo, Costa Rica Limpia y Adopt Chile fueron parte de las consultas ciudadana sobre cambio climático de cara a París. Se realizaron en colaboración con un esfuerzo global por parte de World Wide Views. En 2016 será vital estimular compromisos ciudadanos para ejercitar una nuestra capacidad de compromiso de forma que no esperamos que la solución venga - mágicamente - de un gobierno o alcalde.

Reflexión final: Esto apenas empieza

Sin duda, el Acuerdo de París require de una ciudadanía activa en el mundo entero pues la lógica que tenemos a partir de ahora requiere de una mucho mayor rendición de cuentas, sobretodo a nivel doméstico. En cada país umplir con el objetivo del Acuerdo implica acelerar el paso hacia una economía que algún día sea 100% renovable y hacia un país más seguro, que sea resiliente al cambio climático. Si unimos fuerzas el acuerdo está dentro de nuestro alcance. Así que lo que toca ese dar pasos concretos a partir de enero 2016.

Foto: Consulta ciudadana de cambio climático en Costa Rica con énfasis en la COP21.

Este artículo ha sido adaptado de su versión original publicada en Costa Rica Limpia.

Síga a Monica Araya, Directora de Nivela y Costa Rica Limpia, en Twitter @MonicaArayaTica

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