Climate Deal 2015

10 aspectos sobre financiamiento que no deben faltar en el Acuerdo Climático de Paris

El camino a la 21ª Conferencia de las Partes sobre cambio climático a celebrarse en Paris, Francia, trae consigo retos políticos, sociales y económicos para el mundo, por tratarse de un momento en que un acuerdo global para hacer frente al problema debe firmarse. El principal reto es que los países tendrán que ser capaces de crear un acuerdo lo suficientemente innovador para hacer frente a la realidad actual del cambio climático, misma que ha cambiado desde la creación de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático en 1992.

La necesidad de involucrar con metas ambiciosas a los denominados países desarrollados, pero también a los países en desarrollo, basado siempre en el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas y capacidades respectivas, será una máxima para el proceso. Está claro que hay responsabilidades históricas, pero el crecimiento y desarrollo de algunos países particularmente de economías emergentes, pone de relieve la necesidad de redefinir las metas y objetivos. De acuerdo a Nicholas Stern en 2030 alrededor de 75% de las emisiones podría venir de países en desarrollo.

El actual proceso de elaboración de las contribuciones nacionales tentativamente determinadas (INDCs por sus siglas en inglés), representa una gran oportunidad para que los diversos países evalúen las acciones y compromisos que pueden enfrentar en el mediano plazo, así como las necesidades que tendrán para cumplir con ellas. Estas acciones no obstante requieren de medios de implementación que deben ser claramente establecidos dentro de las INDCs, y más aún dentro del acuerdo climático.

Uno de los medios de implementación de mayor relevancia es el del financiamiento, sin el cuál las acciones y/ o compromisos no podrán pasar de la retórica a la acción. Algunos de los aspectos mínimos que deben ser incorporados en el acuerdo sobre financiamiento y que por tanto deben guiar las discusiones a celebrarse en las próximas sesiones en Bonn, Alemania durante Junio, Agosto y Octubre previos a Paris son:

1) Participación de todos los países en capacidad de hacerlo: Los compromisos financieros establecidos por la Convención señala que son los países desarrollados los que deben de manera prioritaria dar recursos financieros para ayudar a países en desarrollo a cumplir con sus programas y acciones frente al cambio climático; sin embargo, es necesario que la cooperación y apoyo también provenga de aquellos países en desarrollo con capacidad de hacerlo, y sobre todo de aquellas cuyas responsabilidades ante el problema son cada vez mayores

2) Financiamiento predecible, adecuado y suficiente: La movilización del financiamiento climático debe ser predecible, adecuada y suficiente y promover la transición hacia un desarrollo bajo en carbono y resiliente al clima como objetivo central;

3) Financiamiento balanceado: El financiamiento debe mantener una distribución equilibrada entre las acciones de mitigación y adaptación, reconociendo la necesidad urgente de aumentar el apoyo a las acciones de adaptación en países altamente vulnerables;

4) Financiamiento para el cambio: El financiamiento climático debe promover un cambio transformacional a nivel nacional incluyendo– inversión en políticas, marcos legales, planes de acción, difusión de información, participación ciudadana y otras actividades que ayuden a los países a redefinir sus planes de acción tomando como base las necesidades e impactos derivados del cambio climático; esto incluye la necesidad de apalancar mejor los recursos con fuentes públicas a través de los presupuestos nacionales y recursos privados;

5) Financiamiento basado en necesidades: Los proyectos y uso del financiamiento deben basarse en las necesidades nacionales y no en los intereses de los países donantes, por lo que los países también tendrán que ser capaces de generar carteras de proyectos en donde se identifiquen dichas necesidades a nivel nacional, sub-nacional y local;

6) Financiamiento climático en armonía con el desarrollo sustentable: El financiamiento climático debe ser complementario al financiamiento para el desarrollo sustentable y adicional en las acciones que así lo requieren, promoviendo así que el financiamiento internacional en general vaya transformándose hacia uno en armonía con el clima basado en los principios del desarrollo sustentable, el respeto a los derechos humanos y la equidad de género;

7) Financiamiento escalable: Los países deben acordar una ruta para escalar los recursos partiendo de los 100 mil millones de dólares anuales a partir de 2020 comprometidos en COP15 como piso mínimo pero no como meta final, sino escalable en el tiempo, recordando que de acuerdo a algunas estimaciones actuales, se requiere más de 300 mil millones para alcanzar las metas de mitigación y adaptación (cifra valuada desde 2001, UN);

8) Financiamiento transparente y eficiente: Se debe adoptar un marco de transparencia y rendición de cuentas para el financiamiento climático como eje central para alcanzar la eficacia en el uso de los recursos, cuyo mecanismo operativo debe ser la creación de un sistema para medir, reportar y verificar los flujos de financiamiento, así como para evaluar el uso de este ex ante y ex post; este marco debe aplicar a todos los tipos de financiamiento climático incluyendo aquel proveniente del sector privado, público, nacional e internacional e incluso a las fuentes innovadoras que se creen;

9) Financiamiento coherente: Es necesario armonizar la operación de los diversos mecanismos financieros que existen dentro del régimen climático para garantizar la coherencia en la operación de los mismos, en donde el Fondo Verde del Clima debe fungir como nodo central para mantener una óptima y eficaz operación de los recursos disponibles;

10) Financiamiento estratégico: Las partes deben tomar las contribuciones nacionales o INDCs como punto de partida para definir sus compromisos y necesidades frente al problema climático en los que la identificación de acciones derive en Estrategias Nacionales de Financiamiento Climático para garantizar una plena implementación del acuerdo a nivel nacional.

Estos representan 10 puntos mínimos que deben ser considerados para la mejor operación de la arquitectura financiera sobre cambio climático bajo la CMNUCC y cuyos elementos deben ser integrados dentro del acuerdo a firmarse en Diciembre de 2015. Los retos son grandes, pero la labor de actores como el Comité Permanente de Financiamiento y los diversos procesos en puerta deben representar una oportunidad para hacer frente a dichos retos.

De la configuración de una buena, eficaz, eficiente, coherente, balanceada, transparente, inclusiva y armónica arquitectura financiera dependerá un adecuado tratamiento del problema. Las decisiones están en las manos de los y las negociadores, la exigibilidad está en manos de la ciudadanía.


Sandra Guzman es Asociada de Nivela y experta en temas de financiamiento climatico. La puede seguir en Twitter @san_lunag

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