Climate Deal 2015

Dos agendas, un mismo objetivo: La paz y el desarrollo sostenible en Colombia

Durante la cumbre del clima en Paris, el gobierno colombiano lanzó la iniciativa Colombia Sostenible que busca integrar las agendas de cambio climático y posconflicto al frenar la deforestación en el país después de que el conflicto interno acabe. En este artículo reflexionamos sobre las oportunidades y desafíos a futuro, resaltando la manera en que es posible combatir el cambio climático, incrementar la resiliencia de los colombianos y promover una transición positiva hacia un escenario de posconflicto.

Después de más de 60 años de conflicto armado interno, Colombia tiene la oportunidad de firmar un acuerdo de paz con las FARC el próximo año. Mientras el gobierno colombiano se ha reunido en La Habana para negociar un fin a la guerra, el país ha tenido un papel importante a nivel internacional liderando las discusiones sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible que se finalizaron en septiembre de este año. En diciembre, Colombia negoció junto a más de 190 países un acuerdo global climático que permitirá la transformación de nuestras economías hacia un modelo de energía limpia.

Aunque estas dos agendas parecieran estar completamente aisladas, se complementan la una a la otra. Un territorio en busca de la paz no puede promover la deforestación, el uso insostenible de los recursos y un modelo que a largo plazo no trae prosperidad al país. Y a la misma vez, una agenda de desarrollo sostenible no puede co-existir con una población que sufre de desplazamiento forzado, pobreza crónica y desigualdad.

El desarrollo sostenible es una agenda que integra los objetivos ambientales, sociales y económicos de la población. Es un desafío al modelo tradicional que prioriza el crecimiento económico sobre la prosperidad de los colombianos.

En su discurso frente a la comunidad internacional durante el inicio de la cumbre climática en Paris, el Presidente Santos explicó el vínculo entre el desarrollo sostenible y el posconflicto en Colombia refiriéndose a “aquellos campesinos cultivando coca, deforestando y maltratando el medio ambiente” en medio de la guerra. La realidad es que el conflicto en Colombia no sólo ha destruido comunidades, pero también nuestra riqueza natural, especialmente nuestras selvas.

Para que el posconflicto en Colombia sea exitoso es necesario que un plan que integre el desarrollo económico, la reintegración de los excombatientes y el uso sostenible de los recursos sea diseñado e implementado cuidadosamente. Si no planeamos bien, el posconflicto puede llevar a aún más desestabilidad, violencia y desarrollo insostenible al exacerbar la desigualdad, la vulnerabilidad a los impactos del cambio climático y la deforestación.

En la contribución nacional que presentó a nivel internacional, el gobierno colombiano reconoció que los procesos de paz en otras partes del mundo han resultado históricamente en impactos negativos para el medio ambiente. Esto se debe en gran parte a que las poblaciones tienden a migrar internamente, mudándose a zonas vulnerables predispuestas a la deforestación durante el proceso de paz.

Pero esta historia no se tiene que repetir en Colombia. Estamos en un momento crítico en el que no solo podemos prever los impactos negativos de una situación de posconflicto mal manejada, pero podemos utilizar los recursos y el apoyo internacional que están disponibles para combatir el cambio climático de manera estratégica para la paz. Ya existen alianzas en esta lucha. Los gobiernos de Alemania, Noruega y el Reino Unido se han comprometido con cerca de 100 millones de dólares en financiamiento climático para darle freno a la deforestación en Colombia.

A comienzos de la cumbre del clima en Paris, el gobierno colombiano anunció la estrategia sombrilla “Colombia Sostenible” que busca recolectar recursos internacionales y canalizar inversiones a nivel municipal para apoyar la agenda de posconflicto y cambio climático. Con la ayuda del Banco Inter-Americano de Desarrollo y otros actores, el gobierno ha desarrollado esta iniciativa que espera recaudar USD$ 2 mil millones para detener deforestación y el costo ambiental del conflicto en los próximos 15 años. Colombia Sostenible es una iniciativa sin precedentes en su escala.

El Ministro de Ambiente, Gabriel Vallejo resaltó la oportunidad que la iniciativa representa para el país al reconocer que los recursos “garantizarán beneficios para el clima mundial y nos permitirán invertir en la consolidación de un nuevo paradigma de desarrollo sostenible y la construcción de paz en las selvas del país.” Esta es una visión que aunque todavía está lejos de convertirse en realidad, debe guiar nuestro desarrollo a largo plazo. Iniciativas como Colombia Sostenible están creando un nuevo modelo de desarrollo inclusivo y duradero por el que los colombianos debemos luchar.


*Maria Camila Bustos es investigadora de Nivela. Andrea Martinez es estudiante de Stanford University.

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